Categoría:Notas Especiales
De Dojo Seiza, la enciclopedia libre.
“El síndrome del cinturón negro”
El llamado “síndrome de cintón negro” sólo se usa como un chiste para describir la conducta de o los que les otorgaron el cinturón negro recientemente y que han cambiado su comportamiento de manera negativa. Lograr el shodan (primer Dan) es atractivo, pero es sólo el comienzo. En algunas escuelas se permite a los Shodan trabajar con los Sensei e incluso con los shihan durante seminarios, mientras que los estudiantes Kyû son ligeramente ignorados.
Se sostiene que las artes marciales construyen el carácter del individuo, sin embargo hay algunas personas que, después de recibir este rango, cambian su actitud hacia sus pares, inferiores y superiores en la disciplina de una manera nada respetuosa. Parece que estas personas no entienden que esos años de entrenamiento sólo les permitieron dar el “primer paso” (Shodan), algo que ellos tomaron como su meta primaria. Y en cuanto ellos lo alcanzan, creen que saben todo y, encima, bien.
Ser cinturón negro también lleva una cantidad real de responsabilidades que no ocurre con los Kyû. Durante esos años previos al Shodan, ellos adquirieron muchas ideas acerca de cómo llevar un entrenamiento, cómo hacer ciertas técnicas, qué hacer durante la entrada en calor, y, de repente, ellos obtienen el shodan y se consideran lo bastante hábiles para imponer este conocimiento a todos los que les rodean, sin mostrar ningún reparo.
Ellos tienden a olvidar que siendo cinturón negro tienen mucho por hacer y siempre con respeto y dignidad. Vi más de un caso donde aquellos que, padeciendo el síndrome de cinturón negro, dejaron a sus Sensei después de que lograron su shodan, porque ellos se sentían muy capaces y no reconocían ni respetaban a sus Sensei. No podían aceptar el hecho que sus maestros no cambiarían su trato hacia ellos, de no verlos como pares, sino como lo que son, sus estudiantes. 2 Desir que se practica un arte marcial es facil, lo dificil es realmente sentir el arte marcial, muchos hablan y no paran de hablar y suplen con su lengua otras cuetiones. El arte marcial no es libre sino por el contrario hay que responder a normas impuestas por los maestros, no se discute ni se cuestiona, solo se acepta como corresponde, si esto no se entiende, no se ha comprendido nada.
La practica sigue siendo la base de todo, y algunos graduados a Shodan pierden el interes de seguir el camino de la forma mas simple que es a travez de la practica poniendo escusas que solo les sirve para justificarse con ellos mismos.
El llamado “síndrome de cintón negro” sólo se usa como un chiste pero lamentablemente es realidad y si no se corrije a tiempo el accionar solo se estara en la puerta del ingreso al arte marcial y ahí quedaran hasta que se entienda.
