Manual de Aikido para principiantes
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Este artículo es una transcripción no literal del Manual del Principiante realizado por la Asociación Española de Técnicos de Aikido, del cual extraje las partes que me parecieron interesantes y útiles para nuestra práctica.
--Lucas 13:00 18 ago, 2005 (ART)
Tabla de contenidos |
Introducción
El Aikido es un arte marcial de origen japonés. Arte de combate que permite defenderse sin armas contra uno o varios adversarios armados o desarmados. La diferencia fundamental con otras artes marciales estriba en que busca disuadir al adversario y neutralizar su intención agresiva, más que derrotarle.
El practicante de Aikido utiliza técnicas de proyección y de inmovilización para desequilibrar o dominar a su adversario; puede también acompañar sus movimientos de una serie de "atemis", es decir golpes en puntos vitales del cuerpo. Su ejercicio incluye la práctica con diversas armas. A diferencia de otras artes marciales, el Aikido excluye tajantemente toda idea de competición. A primera vista el Aikido, con sus bellos movimientos circulares podría parecer, en ocasiones, poco efectivo, sin embargo contrariamente a esa apariencia "blanda", es en realidad "duro", vigoroso y dinámico, con técnicas de probada eficacia.
El Aikido está dirigido a todo el mundo, cada uno puede practicarlo a su conveniencia en función de su edad, de su sexo y de sus posibilidades físicas, a condición de estudiar y practicar con continuidad y dedicación. Constituye una perfecta escuela de aprendizaje, experimentación y desarrollo de los valores morales y físicos del individuo. En definitiva, un completo método de educación:
Física, mejora la salud mediante el desarrollo armonioso de todas las partes del cuerpo el aumento de la elasticidad de las articulaciones la corrección de la columna vertebral el control de la respiración la relajación.
Técnica, la ejecución de los movimientos exige: el estudio del desequilibrio el conocimiento y utilización de la energía el desarrollo de los reflejos.
Moral, por respeto al espíritu de no-violencia (que caracteriza al Aikido) y al Bushido (código de honor tradicional), el practicante adquiere y potencia valores como la amabilidad, la educación, la bondad, el coraje, la modestia y el autodominio.
Historia del Aikido
La historia del Aikido va indisolublemente ligada a la de su fundador, a quien conocemos como O Sensei (Gran Maestro). Morihei Ueshiba nació el 14 de Diciembre de 1883 en Tanabe, Prefectura de Wakayama. Era el cuarto hijo y único varón de Yoroku Ueshiba, un granjero acomodado, mientras que su madre, Yuki Itokawa, procedía de una familia terrateniente de ascendencia noble.
Comenzó a trabajar en la Oficina de Impuestos de Tanabe, pero en 1902, Morihei dimitió y se fue a Tokyo con la intención de comenzar de nuevo como empresario. Fue durante esta primera estancia en Tokyo cuando Morihei comenzó su estudio de las artes marciales, aprendiendo jujutsu y kenjutsu tradicionales.
En 1903 Morihei se alistó en el ejército y participó en la Guerra Ruso-Japonesa como sargento. Durante la vida militar Morihei continuaba con su interés en las artes marciales y aprendió las técnicas de la escuela Goto Yagyu-ryu jujutsu. En 1907 Morihei se licenció y volvió a Tanabe, donde trabajó en la granja familiar y participó de la política del pueblo, convirtiéndose en el líder local de la Asociación de Jóvenes. Durante este período su padre contrató al judoka Kiyoichi Takagi, que estaba de visita en Tanabe, para enseñarle, aquí fue donde Morihei aprendió el estilo de judo del Kodokan. También continuó asistiendo al Nakai Dojo y recibió un certificado de la escuela Goto.
En 1912 dirige el asentamiento de una nueva en 1942 comunidad en Hokkaido, en el pueblo de Shirataki, dedicada al cultivo, la ganadería y la industria maderera. Fue durante su período en Hokkaido cuando Morihei conoció a Sokaku Takeda, el famoso maestro de la Daito-ryu. Posteriormente, entrenó intensivamente con Takeda y consiguió el certificado de la Daito-ryu jujutsu.
Tras la muerte de su padre en 1920, decidió trasladarse a Ayabe en busca de una vida más espiritual bajo la dirección de Onisaburo Deguchi, lider de la religión Omoto-kyo. Durante este período, Morihei convirtió parte de su casa en un dojo y abrió la Academia Ueshiba y comenzó a correr la voz de que había un maestro excepcional de artes marciales viviendo en Ayabe.
En torno a esta época la práctica de Morihei de las artes marciales comenzó gradualmente a adquirir un carácter espiritual, y desarrolla su propio enfoque original, utilizando unificadamente los principios aplicados y la técnica para romper las barreras entre la mente, el espíritu y el cuerpo. Esta concepción fue llamada formalmente en 1922 "aiki-bujutsu", pero se dio a conocer al público en general como Ueshiba-ryu aiki-bujutsu.
En 1924 Morihei se va de Ayabe con Onisaburo en dirección a Manchuria y a Mongolia, siendo arrestados por tropas chinas y sentenciados a muerte. Afortunadamente, justo antes de que les fueran a ajusticiar, el personal consular japonés intervino y consiguió su liberación y su retorno a Japón.
Morihei intentó reanudar su vida anterior de unificación de las artes marciales y de la agricultura, también se interesó en sojutsu (técnica de la lanza) y continuó con la práctica intensiva del arte del sable y del jujutsu. Sin embargo, muy afectado, por las experiencias de la expedición a Manchuria y Mongolia había descubierto que podía ver fogonazos de luz que indicaban el camino de las balas. El descubrimiento de este sentido intuitivo se sucedió frecuentemente con situaciones en las que sentía manifestaciones de una fuerza espiritual.
En la primavera de 1925, Morihei conoció a un oficial naval maestro de kendo. Aceptó el reto del oficial y le venció sin llegar a luchar, porque podía sentir la dirección en que irían los ataques antes de que el sable de madera del oficial le pudiera golpear. Inmediatamente después de este encuentro se fue a lavar a un pozo, donde experimentó una completa serenidad de cuerpo y de espíritu. De repente se sintió bañado de una luz dorada que descendía del cielo. Era una experiencia única para él, una revelación, y se sintió renacer, como si su cuerpo y su espíritu se hubieran vuelto de oro. En ese momento supo que el universo y él mismo formaban una misma unidad, y llegó a entender, uno por uno, los principios filosóficos en los que se basa el Aikido. Fue también entonces cuando comprendió que era más adecuado llamar a su obra aiki-budo que aikibujutsu. (La sustitución del carácter jutsu por el carácter do cambia el significado de arte marcial del aiki a vía marcial del aiki.)
Entre 1925 y 1927, es invitado en repetidas ocasiones a Tokyo para enseñar a altos dignatarios de la Administración y el Ejército, hasta que decide trasladarse definitivamente y dedicar sus energías a establecerse en Tokyo como maestro de artes marciales. En 1930 Morihei comenzó la construcción del dojo de Wakamatsu-cho que finalizó en 1931 y se conoce como Kobukan. Durante los diez años siguientes el aiki-budo experimentó su primera época dorada. En esa época el Kobukan era conocido como el "dojo del infierno", por el entrenamiento tan extraordinariamente intenso que se practicaba allí.
Para mediados de los años treinta, Morihei se había hecho famoso en el mundo de las artes marciales. Incluso más que por su dominio de las diversas artes marciales tradicionales japonesas, llamó la atención del público por la naturaleza, que marcó una época, de su propia creación original, "la unión del espíritu, de la mente y del cuerpo en el aiki", llamada formalmente aiki-budo: Durante este período Morihei practicaba kendo intensivamente en el Kobukan Dojo.
Con el estallido de la Guerra del Pacífico, los alumnos del dojo de Tokyo fueron yéndose uno tras otro al frente. También en 1941, el aikibudo fue incorporado al Butokukai (una corporación gubernamental que reunía todas las artes marciales en una sola organización) fue en torno a esta época cuando se empezó a utilizar por primera vez el nombre de Aikido. Morihei se trasladó con su mujer a Iwama dejando a su hijo Kisshomaru al cargo del dojo en Tokyo. En Iwama, Morihei comenzó la construcción del Dojo Aiki, terminado en 1945.
Después de la guerra, las artes marciales fueron en declive por un tiempo, y el futuro del aikido también peligró. Morihei, sin embargo, decidió trasladar la sede central del aikido otra vez a Tokyo. El 9 de Febrero de 1948, se restablece el Aikikai. De 1950 en adelante, Morihei comenzó de nuevo a viajar por el Japón respondiendo a invitaciones para enseñar, dando conferencias y haciendo demostraciones. Cuando alcanzó los setenta años de edad, la magnífica técnica de Morihei surgía cada vez con más fluidez de la inmensidad de su espíritu, en contraste con la fiereza y la fuerza física características de sus primeros años. Cuando el aikido se fue estableciendo en la conciencia popular, aumentó rápidamente el número de alumnos de todas partes del mundo. En el propio Japón se abrieron Doshu nuevos dojos a lo largo de todo el país, y el aikido se extendió a las universidades, a las oficinas gubernamentales y a las empresas, anunciando una segunda época dorada
En 1960, Morihei recibió de manos del Emperador Hirohito, la condecoración Shijuhosho, sólo tres personas del mundo de las artes marciales habían recibido esta condecoración antes. El 12 de Enero de 1968 se llevó a cabo una ceremonia conmemorativa para celebrar la terminación del nuevo Hombu Dojo, el 15 de Enero de 1969, Morihei asistió en el Hombu Dojo a las celebraciones del Año Nuevo. Aunque parecía gozar de buena salud, su condición física se deterioró rápidamente y murió plácidamente el 26 de Abril de 1969, a las 5 de la tarde. El Emperador le concedió una condecoración póstuma.
El 14 de Junio de 1970, Kisshomaru Ueshiba fue elegido para suceder a su padre como Aiki Doshu, es decir el "Maestro de la Vía", por decisión unánime del Aikikai. Nacido en 1921 en Ayabe, tercer hijo y único superviviente de Morihei y Hatsu Ueshiba. Se convirtió en director del Kobukan Dojo en 1942, tras retirarse O Sensei a Iwama, el II Doshu fue el hombre del desarrollo del Aikikai Hombu Dojo del que ocupa la dirección técnica desde 1948. Viaja por primera vez a occidente en 1964. En 1967 es nombrado presidente de la Fundación Aikikai. Las últimas palabras de O Sensei antes de morir tomando la mano de su hijo fueron: "Cuida de las cosas" y él cumplió su misión hasta el final. Es, de hecho, el responsable de la etapa de internacionalización del Aikido que se vive desde los años cincuenta en Francia, Hawai, Nueva York y otras partes de Estados Unidos, y continuó en los setenta en España, Inglaterra, Italia, Brasil, Argentina, Australia y países del Sudeste Asiático, para alcanzar en nuestros días a cualquier rincón del planeta. Fue una expansión marcada por la preocupación que mostraba el Doshu por evitar que en este proceso se olvidara el profundo enraizamiento de la disciplina en la tradición cultural japonesa de ahí la formación de la Federación Internacional de Aikido, en Madrid en 1975.
El Doshu Kisshomaru Ueshiba falleció en Enero de 1999 a la edad de 77 años. Su funeral y el acto público de adiós se celebraron con la presencia de los grandes maestros y dirigentes del Aikido mundial entre los se contaba la presencia de nuestro propio maestro, Nobuyoshi Tamura, muy cercano al Doshu desde su juventud.
En la actualidad la Fundación Aikikai está presidida y dirigida por Moriteru Ueshiba (Tokyo, 1951), hijo de Kisshômaru y nieto por tanto del fundador. Es desde 1999 III Doshu.
La Etiqueta
El Equipo
Para la práctica (Keiko), se lleva hakama, obi y un keikogi (chaqueta y pantalón) sin ninguna ropa interior (no obstante las mujeres llevan un "maillot"). Este conjunto es la adaptación a la práctica de la ropa, en otros tiempos, llevada habitualmente por los samurais y que presenta las ventajas siguientes:
- comodidad, no entorpece los movimientos
- solidez
- buena absorción de la transpiración
Lo más notable es que, si el conjunto se lleva correctamente, la actitud se ve mejorada, fortaleciendo en consecuencia lo mental. En Aikido el hecho de vestir el conjunto tradicional de los samurais permite al aikidoka dirigirse hacia la práctica, cuerpo y espíritu unificados, desde el mismo comienzo del ejercicio.
Keikogi
La vestimenta puede ser indiferentemente la de Judo, la de Karate, o la de Kendo a condición de que sea blanca y tejida en algodón. Sin embargo los conjuntos tejidos en "grano de arroz", gruesos son preferibles ya que son más resistentes y absorben mejor la transpiración. Las mujeres pueden agregar un lazo para evitar que la chaqueta se abra. El revés izquierdo cubre el revés derecho. Sólo los muertos son vestidos al revés. En el pantalón las protecciones de las rodillas se sitúan delante, así como las trabillas del pantalón, que sirven para mantener los lazos del cordón de la cintura que se anuda delante.
Obi
Se puede utilizar una cinturón de Judo pero es preferible cuando se lleva hakama, utilizar un cinturón del mismo tipo que los utilizados por los practicantes de Iai. Una longitud media de 3.50 m permite dar tres vueltas a la cadera y anudarlo a la cintura. El ancho varía de 6 a 8 cm. El cinto será de algodón. El Obi puede ser enrollado o doblado sobre si mismo, para recogerlo.
Hakama
El hakama era utilizado por los caballeros (jinetes), es como una "falda-pantalón" clásicamente confeccionada en algodón índigo o negro. Hoy en día se encuentran tejidos sintéticos más fáciles de cuidar y que conservan mejor los pliegues. Su uso no está sólo reservado a los cinturones negros, normalmente se porta desde la obtención del 3º kyu. Es un momento en el que el practicante ha tomado implicitamente el compromiso de continuar practicando Aikido. Los lazos de la parte delantera se anudan normalmente en la espalda, pero está formalmente proscrito en el marco de la práctica del Aikido ya que existe peligro para la columna vertebral a causa de los ukemi. Hay pues que anudarlos sobre el costado o si su longitud lo permite anudarlas delante. Se recomienda pasar los lazos de la parte trasera bajo los delanteros, que están por encima, a nivel de las caderas para terminar atándolos delante por medio de un nudo llano que coja todas las tiras anteriores.
El conjunto se complementa con unas zapatillas, denominadas zooris.
Las Armas
Jo
Bastón de madera, de longitud 128 cm. y diámetro 2,6 cm. Hay que procurar no utilizar jo demasiado delgados que son frágiles y que pueden resultar peligrosos. Sin embargo un jo demasiado grueso resultará difícil de manejar. Podemos elegir entre madera de roble blanco o rojo cuidándose de que las vetas corran a todo lo largo del jo.
Tanto
Un cuchillo de madera, su empuñadura de alrededor de 10 cm. La hoja de unos 20 cm. Estas dimensiones corresponden a las armas más manejables.
Bokken
Es un sustituto en madera de la katana. En Aikido se utiliza sin tsuba. Se puede utilizar el bokken que se prefiera pero, como para el sable, hay que escogerlo en función de su talla y de su mano. En general, un buen bokken de roble blanco es suficiente.
Las armas deben ir en su correspondiente funda.
Reglas del Dojo
Entrando en un Dojo, entramos en un mundo diferente, un mundo de guerreros. Templo del respeto y la camaradería, puede convertirse en un lugar de paranoia y desconfianza.
Sobre el tatami de Aikido, somos alternativamente atacantes y atacados y nos entrenamos en reaccionar instintivamente. Es gracias a la etiqueta que podemos practicar con total seguridad, disciplinar nuestras tendencias agresivas, desarrollar la comparación y el respeto.
Un Dojo de Aikido no es un gimnasio. Es el lugar donde se dispensa la enseñanza del Maestro Ueshiba. No se debe expandir el ego allí, sino educar y purificar el cuerpo y el alma. Una actitud de respeto, sinceridad y de modestia es esencial para la serenidad de cada uno.
Las reglas siguientes son indispensables para mantener un ambiente propicio para el estudio del Aikido.
- El Dojo funciona siguiendo reglas tradicionales. Es el lugar consagrado a recibir las enseñanzas del fundador del Aikido. Es deber de cada alumno honrar y seguir esta enseñanza.
- Cada alumno debe participar en la creación de una atmósfera positiva de armonía y respeto.
- La limpieza constituye un acto de gratitud y de respeto y cada practicante debe participar en la limpieza del Dojo y aplicarse en ella con interés.
- El Dojo no debe ser utilizado para otros fines que no sean las clases previstas, o sin el permiso del responsable.
- El profesor es el responsable de decidir si impartirá o no su enseñanza a un alumno. No se compra la técnica. La cuota mensual nos garantiza un lugar para practicar y no es sino uno de los medios de probar nuestra gratitud por la enseñanza que recibimos. Las cotizaciones deberán satisfacerse puntualmente.
- Respeta al fundador y sus enseñanzas como son transmitidas por vuestro profesor. Respeta el Dojo, vuestras herramientas de trabajo, vuestra ropa y a vosotros mutuamente.
Reglas del Practicante
- Es necesario respetar las enseñanzas y la filosofía del Fundador y la manera en que las transmite el instructor.
- Cada practicante se compromete moralmente a no utilizar jamás una técnica de Aikido para herir o para manifestar su ego. No es una técnica de destrucción sino de creación. Es una herramienta que pretende el desarrollo de una sociedad mejor a través del desarrollo de la personalidad.
- Los enfrentamientos para saldar conflictos personales sobre el tapiz están prohibidos. El Aikido no es una pelea callejera. Se está sobre el tapiz para transcender y purificar las reacciones agresivas, para adoptar el espíritu del samurai.
- No habrá espíritu de competición sobre el tatami. El fin del Aikido no es vencer a un adversario, sino luchar contra nuestros propios instintos agresivos. La fuerza del Aikido no reside en la potencia muscular sino en la flexibilidad, la comunicación, el control de sí y la modestia.
- Toda forma de insolencia estará prohibida: debemos ser todos conscientes de nuestros límites.
- Cada cual tiene posibilidades físicas y razones diferentes para practicar Aikido que deben ser respetadas. El verdadero Aikido es la aplicación correcta y flexible de la técnica apropiada en cualquier circunstancia. Debemos velar por no ocasionar ninguna lesión. Hay que proteger a nuestro compañero y protegernos nosotros mismos.
- Aceptemos los consejos y las observaciones del instructor e intentemos aplicarlas con sinceridad, lo mejor que podamos. No hay lugar para la discusión.
- Todos los practicantes estudian los mismos principios. Ningún desacuerdo debe nacer en el seno del grupo, todos los practicantes del Dojo forman una gran familia; el secreto del Aikido es la armonía. Si no puedes respetar estas reglas, será imposible estudiar Aikido en ese Dojo.
Etiqueta sobre el Tatami
- Entrando y saliendo del tapiz, deberemos saludar.
- Saludad siempre en dirección del Kamiza y del retrato del fundador.
- Respetad vuestros instrumentos de trabajo: el Gi (ropa de entrenamiento) debe estar limpio y en buen estado, las armas preparadas aun cuando no estén siendo utilizadas. Respetad a vuestros compañeros vigilando vuestro aseo personal antes de entrar al tatami.
- No os sirváis nunca de un Gi o de unas armas que no os pertenezcan.
- Algunos minutos antes del entrenamiento, deberéis estar allí preparados, sentados en seiza, todos sobre una misma línea, y en actitud de meditación. Estos minutos permiten a vuestro espíritu hacer el vacío, desembarazarse de los problemas de la jornada y preparan para el estudio.
- La clase comienza y finaliza con una ceremonia formal. Es esencial estar a la hora para participar en ella; pero si llegáis con retraso, deberéis esperar sentados al lado del tapiz hasta que el profesor os haga una seña para incorporaros a la clase. Saludadle de rodillas al entrar al tapiz. Procurad también no perturbar la clase.
- La manera correcta de sentarse sobre el tapiz es la posición seiza. Pero si estáis lesionados en las rodillas, os podéis sentar con las piernas cruzadas. Nunca estiréis las piernas ni os apoyéis en una pared o una columna. Deberéis estar dispuestos en cualquier momento.
- No abandonéis el tapiz durante el entrenamiento salvo en caso de herida o de enfermedad advirtiendo de ello al instructor.
- Cuando el instructor muestra una técnica, deberéis permanecer sentados en seiza y mirar atentamente. Tras la demostración, saludad al profesor, después a vuestro compañero y comenzad a trabajar.
- En cuanto se anuncia el fin de una técnica, parad inmediatamente vuestro movimiento, saludad a vuestro compañero y reuniros con los otros practicantes sentados en línea.
- No permanezcáis nunca de pie sobre el tapiz sin trabajar. Si es necesario, quedaos en seiza esperando vuestro turno.
- Si por una razón o por otra debéis ineludiblemente hacer una pregunta al instructor, id hacia él, nunca le llaméis: se le saluda con respeto y se espera a que esté disponible. (Un saludo de pie, inclinando la cabeza, sería en este caso suficiente.)
- Cuando el profesor os muestra un movimiento en particular durante la clase, poneros de rodillas y mirad atentamente. Saludadle cuando haya acabado. Mientras corrige a otro practicante, podéis parar de trabajar para mirar. Sentaros en seiza y saludad igual.
- Respetad a los practicantes de mayor grado. No discutáis nunca acerca de la técnica, estáis allí para trabajar, no para imponer vuestras ideas a los otros.
- Cuando conocéis el movimiento y trabajáis con alguien que no lo conoce, podéis guiarle. Pero no intentéis corregir a vuestro compañero si no tenéis el nivel de Yudansha (cinturón negro).
- Hablad lo menos posible sobre el tapiz. El Aikido es una experiencia.
- No os acomodéis sobre el tapiz antes o después de las clases. Está reservado a aquellos que desean entrenarse.
- El tapiz deberá ser barrido cada día antes de las clases y al final de la jornada. Cada uno es responsable de la limpieza del Dojo.
- Está prohibido comer, beber, fumar, masticar chicle sobre el tapiz y en el Dojo durante el entrenamiento y en cualquier otro momento.
- Llevar joyas durante el entrenamiento está prohibido.
- No toméis jamás bebidas alcohólicas si no os habéis quitado todavía vuestra ropa de entrenamiento.
Bases Técnicas
Los Fundamentos
SHISEI (Actitud, postura)
Shisei se traduce en castellano por: posición, actitud, postura, pose. Sugata (shi) expresa la forma, la figura, la talla. Ikioi (sei) expresa la fuerza, el vigor, la viveza. Shisei contempla estos dos sentidos.
Pero el sentido de Shisei no traduce solamente una actitud exterior: una buena forma, un buen estilo, un buen porte, sino también una fuerza interior visible desde el exterior en su manifestación.
Estirad la columna vertebral y mantenedla derecha. Si tenéis la sensación de empujar el cielo con la cabeza, la columna vertebral se estira naturalmente. No hinchéis el pecho como si estuvierais firmes. Los hombros relajados caen con soltura, el ano está cerrado, los riñones no están encorvados, el Ki está confortablemente instalado en el seika tanden, todo el cuerpo completamente distendido...
KOKYU (Respiración)
Ko: expirar; Kyu: inspirar. Todos los seres vivientes absorben oxígeno, y expulsan gas carbónico eso es Kokyu. Un buen kokyu es lento, profundo, largo, y realizado con naturalidad. Es por tanto una respiración abdominal.
Al principio de la práctica, es bueno insistir sobre la expiración y dejar que la inspiración se realice por sí misma.
KAMAE (Guardia, posición)
En el Budo, se dice a menudo: "Lo que importa es el Kamae". En japonés, tiene por sentido: prepararse, ponerse en guardia. En Budo consiste en tomar la posición más ventajosa posible con relación a Aite.
A partir de una buena posición natural (shizentai) de pie, piernas separados a la anchura de los hombros, el pie izquierdo avanza mientras que el pie derecho, naturalmente arrastrado, pivota. Tenemos entonces la guardia a la izquierda: hidari hammi. A la inversa, tenemos la guardia a la derecha: migi hammi.
IRIMI (Entrar)
La ley Irimi es la raíz del Aikido. El ideograma iri expresa la idea de pasar la entrada de la casa, de entrar en ella por si mismo o siendo invitado. El ideograma mi da la idea del niño en el vientre de su madre con el sentido de plenitud. Por lo tanto siendo mi igual a cuerpo, irimi, será poner su propio cuerpo dentro del cuerpo del adversario. Siguiendo el método de la lanza, está palabra, irimi, se utiliza para designar la acción de penetrar de forma victoriosa hacia el interior de la guardia de un adversario, provisto de un arma más larga que la suya.
TENKAN (Cambiar de dirección, Girar)
Ten quiere decir: traspasar, transferir, cambiar, evolucionar. El ideograma Ten está compuesto de dos elementos, uno significa rueda, el otro evoca un movimiento giratorio, circular. Kan: cambiar. Tenkan se emplea con el sentido de cambiar de dirección, de línea de conducta, de estado de espíritu.
URA / OMOTE
Una técnica de Aikido tiene dos aspectos: ura waza - omote waza. Ura representa principalmente el revés, el dorso, el aspecto oculto de las cosas. Omote, la superficie, el exterior, el aspecto aparente de las cosas.
Clasificados grosso modo se diría Omote waza de las técnicas ejecutadas entrando cara al adversario y Ura waza de aquellas técnicas ejecutadas entrando detrás del adversario.
TAI SABAKI (Desplazamiento)
Taisabaki significa que en el momento en el que un objeto, o un hombre intenta alcanzarnos, en el momento en el que un enemigo nos ataca, juzgando nuestra posición relativa, y ya sea desplazándonos, o simplemente moviendo una parte de nuestro cuerpo, consegumos reestablecer una posición a nuestro favor.
Pero el taisabaki del Aikido pide todavía más: perturbar el equilibrio de Aite en el mismo instante de la acción y, en lógica consecuencia, llevarlo a una posición tal que él no se pueda mover.
ATEMI
O Sensei definiendo Aikido dijo: "Aikido es atemi e irimi". Todas las técnicas de Aikido incluyen Atemi. En el antiguo Budo, Atemi consistía en golpear los puntos vitales del adversario para provocar la perdida de conocimiento o la muerte. En Aikido Atemi es también utilizado para dominar la voluntad del ataque, provocar un dolor en los puntos vitales, perturbar la concentración del adversario, detener su intención de acción.
KOKYU RYOKU
El trabajo de la técnica en Aikido se hace utilizando plenamente la energía mental, y racionalmente la fuerza física. Sobrepasamos el estadio de la respiración fisiológica para absorber en nosotros mismos la energía del Universo.
La fuerza que mana de él es nuestra sin ser nuestra, porque en realidad es la energía del Universo la que surge de nuestro cuerpo. Esta fuerza acumulada en el seika tanden para llenar todas las partes de nuestro cuerpo se llama Kokyu Ryoku. Sin ella la forma de la técnica puede existir pero no es entonces más que una forma vacía.
Métodos de ataque
Agarre de cara al adversario
Kosa Dori
Agarre de la muñeca contraria con una mano.
Katate Dori
Agarre de la muñeca del mismo lado con una mano.
Sode Dori
Agarre de la manga con una mano, a la altura del codo
Kata Dori
Agarre de la manga con una mano, a la altura del hombro
Mune Dori
Agarre de las solapas del gi con una mano
Ryote Dori
Agarre de las dos muñecas
Ryo Sode Dori
Agarre de las dos mangas a la altura de los hombros
Ryo Kata Dori
Agarre de los dos hombros a dos manos
Ryote Mochi
Agarre de una muñeca con las dos manos
Agarre por la espalda
Ushiro Waza Ryote Dori
Agarre de las muñecas por la espalda
Ushiro Waza Ryo Hiji Dori
Agarre de los codos por la espalda
Ushiro Waza Ryo Kata Dori
Agarre de ambos hombros por la espalda
Ushiro Waza Kata Dori Kubi Shime
Una mano estrangula y la otra agarra la muñeca
